La obligada reinvención de los eventos después del coronavirus

El impacto del coronavirus en la economía se va a dejar notar en todos los aspectos. Unos porque hayan tenido que ampliar servicios y líneas de producción; y otros por todo lo contrario. Además, la forma de trabajar y los espacios para llevarlo a cabo también se ven alterados. Muchos de los sectores económicos van a tener que reinventarse. Entre ellos queremos analizar el impacto del coronavirus en el sector de los eventos y su futuro.

Los eventos empresariales, de formación, presentaciones de productos, ferias… Muchos son los eventos que se organizan en España. De hecho, es uno de los principales destinos de negocios, según la Asociación Ibérica de Viajes de Negocios (IBTA), es el quinto país a nivel europeo y decimoquinto a nivel global. En 2019 los viajes de negocios corporativos generaron unos 22 mil millones de euros.

Por ello, las expectativas para este 2020 eran muy optimistas situando la cifra de negocio en más de 23.500 millones. Sin embargo, la pandemia que llegó con el año nuevo y el estado de alarma decretado el pasado mes de marzo ha borrado de un plumazo no solo los grandes eventos, sino también aquellos que se realizaban a nivel local dejando el sector sin ingresos.

Impacto del coronavirus en el sector de los eventos y su futuro

Sin embargo, el sector, que se había posicionado con una excelente forma para las empresas de darse a conocer y hacer networking, se está reinventando y ha llevado al plano digital los eventos que hasta el momento se realizaban de forma presencial marcando de esta forma el impacto del coronavirus en el sector de los eventos y su futuro.

Los eventos se han convertido en los últimos tiempo en espacios generadores de contenido y se han ido poco a poco relacionándose con el marketing de experiencias. De hecho, en el estudio Tendencias sobre los eventos en 2020, realizado por Eventbrite, se apuntaba a que “dos de cada tres organizadores tienen pensado organizar más eventos en este ejercicio que en el anterior. Aumentando, en este sentido, el presupuesto destinado al mismo, así como el equipo de trabajo”. Por ello, a lo largo de estos meses se podrá ver que muchas de estas empresas apostarán por seguir realizando los eventos, aunque se forma digital.

Eventos en la actualidad y un futuro cercano

Entre las tendencias que se abrían paso desde el año como las reuniones tipo hackatons, design thinking o sesiones con tecnología que combina la escucha del ponente y el trabajo en directo, se unieron las que fomentaban la experiencia sumando la vivencia del destino o la festivalización de los eventos. Con la llegada del coronavirus muchos de ellas se paralizaron y otras se reconvirtieron. Ahora la tendencia de cursos y eventos online se están llevando el gato al agua como así demuestra la proliferación de diferentes plataformas que permiten disfrutar en streaming de ellos.

Los expertos señalan que el coste de producción de un evento online es mucho menor que un evento presencia por lo que una estrategia a seguir por las empresas es la combinación de ambos eventos. Durante el confinamiento la organización de eventos permite no desconectar con los seguidores o clientes, así como medir el éxito de la convocatoria a través de las visitas web o los usuarios conectados al evento.

Al igual que los eventos presenciales, la planificación de los eventos digitales deben ser concienzudas con el fin de asegurar que el directo saldrá perfectamente. Esta planificación, que se realiza con meses de antelación, implica tanto al cliente como al organizador (proveedor), agencias y sus proveedores satélite, con el fin de garantizar la viabilidad.

A esta planificación de eventos en época de confinamiento se debe añadir la posible vuelta de los presencial. Cuando se puedan organizar los eventos presenciales será ya a partir del próximo mes de septiembre, ya que cuando se levante el confinamiento el verano habrá hecho su aparición y con él un periodo en el que no es recomendable la organización de eventos.